Más que un plazo fijo: cómo aprovechar la tasa que usan las grandes empresas
Al momento de escribir esta nota, los principales bancos del país pagaban por un plazo fijo a 30 días una tasa nominal anual (TNA) de entre 16% y 21%, y en la mayoría de los casos por debajo del...
Al momento de escribir esta nota, los principales bancos del país pagaban por un plazo fijo a 30 días una tasa nominal anual (TNA) de entre 16% y 21%, y en la mayoría de los casos por debajo del 20%, mientras que el saldo de la cuenta de Mercado Pago rendía alrededor de 19% anual. Equivalentes a 30 días, un 20% y un 19% representan 1,64% y 1,56% respectivamente, por debajo del 1,9% de inflación que el INDEC informó para septiembre.
En paralelo existe una tasa que se ubicaba en 24,50% anual, sobre la cual muchas empresas pagan un plus a quienes les prestan sus pesos. Se llama TAMAR, el Banco Central la publica todos los días, y sin embargo muy pocos ahorristas la conocen, en buena medida porque su propio nombre parece dejarlos afuera. En la columna de hoy analizaremos juntos qué es esta tasa y cuáles son los caminos que tiene un inversor minorista para aprovecharla. ¡Manos a la obra!
Qué es la tasa TAMAR
TAMAR es la sigla de Tasa Mayorista de Argentina. El Banco Central la calcula como el promedio ponderado de las tasas que pagan los bancos privados por plazos fijos de grandes montos, con vencimientos de entre 30 y 35 días. Al lanzarla, el umbral se fijó en 1.000 millones de pesos, y el propio BCRA lo actualiza todos los años para que siga representando al segmento mayorista. Se trata, en definitiva, de la tasa que consiguen empresas, fondos e inversores institucionales cuando negocian con un banco montos que ningún ahorrista promedio maneja.
La palabra “mayorista” lleva a muchos a pensar que es una tasa reservada para quienes tienen mucho capital, y por eso dejan de prestarle atención. Lamentablemente, esa lectura les hace perder de vista el uso que más le interesa al ahorrista: la TAMAR funciona como benchmark (es decir, como tasa de referencia) para una parte creciente de la deuda en pesos que se emite en el mercado. Pero ojo: ningún banco le va a pagar la TAMAR a un depósito de un millón de pesos. Lo que sí puede hacer el ahorrista es comprar instrumentos cuyo interés se calcula a partir de esa tasa y que, en muchos casos, suman un margen adicional. La TAMAR fue ganando terreno frente a la BADLAR (la tasa de los plazos fijos de un millón de pesos o más, utilizada históricamente como referencia) en las emisiones a tasa variable, y hasta el Tesoro tiene bonos atados a ella, como el TMG28, que vence en agosto de 2028.
3 ejemplos de obligaciones negociables que pagan TAMAR más un plus
Si la TAMAR es la tasa de los grandes depositantes, la pregunta lógica es cómo hace un ahorrista común para cobrarla. La respuesta más directa está en las obligaciones negociables (ON), los bonos que emiten las empresas para financiarse.
Muchas ON en pesos se emiten a “TAMAR más spread” (el margen fijo que el emisor paga por encima de la tasa de referencia). El cupón se recalcula en cada período con la TAMAR vigente, de modo que si las tasas suben el inversor cobra más, y si bajan cobra menos. BBVA Argentina colocó en junio su ON Clase 47 a TAMAR más 3,25%, con vencimiento el 10 de junio de 2027 y pago trimestral de intereses. Mercado Pago emitió en mayo su ON Clase 6 a TAMAR más 3%, con vencimiento el 18 de mayo de 2027. Tarjeta Naranja tiene en circulación la Serie I de su ON Clase LXVI, a TAMAR más 4,50%, que vence el 30 de noviembre. Las tres obtuvieron al emitirse la calificación A1+(arg), una de las más altas de la escala local de corto plazo.El caso de Mercado Pago ayuda a entender la lógica de estos instrumentos. La misma compañía cuya billetera rinde alrededor de 19% anual (a través de un fondo money market) paga TAMAR más 3% a quienes le prestan pesos a un año. La diferencia tiene explicación: el dinero de la ON no tiene la disponibilidad inmediata de la billetera, y para salir antes del vencimiento hay que venderla en el mercado secundario, al precio que haya en ese momento y con una liquidez que no siempre abunda. A eso se suma el riesgo de crédito de la empresa. En números, y si la TAMAR se mantuviera en los niveles actuales, una ON a TAMAR más 3,25% devengaría alrededor de 27,75% anual, cerca de 2,28% cada 30 días. Sobre un millón de pesos, eso equivale a unos 22.800 pesos por mes, contra unos 18.000 de un plazo fijo promedio. La comparación es sólo indicativa: el plazo fijo garantiza una tasa conocida de antemano, mientras que el rendimiento de la ON depende de la evolución futura de la TAMAR, del precio pagado y de los costos de operación. El problema es que comprar una sola ON implica asumir lo que en la jerga se conoce como riesgo de picking (es decir, de elegir un único emisor y quedar atado a su suerte). Si esa empresa atraviesa dificultades, todo el capital queda expuesto a un mismo nombre. A eso se suman dos detalles operativos: en la licitación primaria los mínimos suelen ser altos (en el caso de BBVA, un millón de pesos de valor nominal), y en el mercado secundario la ON cotiza a un precio que puede quedar por encima o por debajo de su valor técnico, por lo que el rendimiento efectivo puede diferir del cupón pactado.
Fondos TAMAR: diversificación y liquidez en 24 horas
Para quien no quiere concentrar el riesgo en un solo emisor, una alternativa superadora son los fondos comunes de inversión (FCI) de renta fija en pesos que invierten la mayor parte de su cartera en ON y fideicomisos financieros que pagan en función de la TAMAR. Los llamamos fondos TAMAR por comodidad, ya que no existe una categoría formal con ese nombre. Al comprar cuotapartes, el ahorrista accede a una canasta de emisores con montos mínimos bajos y, en general, con rescate T+1 (es decir, el dinero se acredita 24 horas hábiles después de pedirlo).
Para identificarlos alcanza con revisar la composición de la cartera en el sitio de la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI) o en el informe mensual de cada fondo. Lo que hay que buscar es una proporción mayoritaria de ON y fideicomisos a TAMAR, emisores con buena calificación crediticia y una duration corta. La duration es el indicador que mide el plazo promedio ponderado en que se cobran los flujos de la cartera, y cuanto más corta, menos se mueve el valor de la cuotaparte ante un cambio de tasas. Esa diversificación tiene costos que hay que conocer. Los fondos cobran honorarios de administración que, en los casos relevados para esta nota, se ubicaban entre 1% y 2% anual en sus clases minoristas, y que se descuentan del rendimiento. El valor de la cuotaparte puede caer si algún emisor de la cartera incumple o si el mercado empieza a exigir márgenes más altos, y a diferencia del plazo fijo estos fondos no cuentan con la cobertura del seguro de depósitos. Tampoco hay que perder de vista que se trata de tasa variable. Los analistas que mejor pronosticaron en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA proyectaban una TAMAR de 23,35% para diciembre, algo por debajo del nivel actual, y cualquier baja de tasas se traslada en pocas semanas al rendimiento de estos instrumentos.
Conclusión
El margen que pagan estas alternativas por encima de la TAMAR remunera riesgos concretos: el de crédito del emisor, el de liquidez y la incertidumbre sobre la tasa futura. Por eso tampoco corresponde presentarlas como un reemplazo automático del plazo fijo o de la billetera virtual, ya que cada instrumento cumple una función distinta. La billetera sirve para el dinero que se puede necesitar en cualquier momento, el plazo fijo ofrece una tasa conocida de antemano con la protección del seguro de depósitos, y las ON o los fondos TAMAR permiten capturar una tasa más alta a cambio de asumir esos riesgos.
Para el ahorrista argentino que hoy deja todos sus pesos en la cuenta remunerada o renueva el plazo fijo por costumbre, creo conveniente evaluar la posibilidad de destinar una parte de esos ahorros (la que no va a necesitar en el corto plazo) a alguna de estas alternativas, después de comparar sus costos, su liquidez y su riesgo de crédito. La seguimos la semana que viene con más material de finanzas personales e inversiones.