Fray Juan Antonio Gil Solórzano: “Francisco vio en León a un hombre que busca el bien común y no el interés personal”
Fray Juan Antonio Gil Solórzano, superior provincial de los agustinos en la Argentina, trazó una comparación entre el papa Francisco y León XIV centrándose principalmente en las tradiciones de...
Fray Juan Antonio Gil Solórzano, superior provincial de los agustinos en la Argentina, trazó una comparación entre el papa Francisco y León XIV centrándose principalmente en las tradiciones de las órdenes católicas a las que pertenecen.
En diálogo con Carlos Pagni en Odisea Argentina (LN+), sostuvo además que Jorge Bergoglio veía en Robert Prevost a un hombre “dialogante” y comprometido con el bien común.
Fray Juan Antonio Gil Solorzano“Francisco vio en León a un hombre dialogante, sin pretensiones, que es capaz de aceptar su propia realidad y un hombre que busca el bien común y no el interés personal”, afirmó Gil Solórzano.
El sacerdote destacó también que, más allá de las coincidencias en cuestiones pastorales y de la experiencia compartida en América Latina, existen diferencias evidentes derivadas de la tradición de cada congregación. Francisco proviene de la Compañía de Jesús, mientras que León XIV pertenece a la Orden de San Agustín.
“Es un hombre distinto a Francisco en el sentido de que procedemos de familias diferentes. Francisco es un jesuita. Su padre es San Ignacio de Loyola, es un capitán del ejército. Son muy efectivos, muy claros en la visiones y muy decididos a la hora de tomar decisiones en la vida”, explicó.
En contraste sostuvo que la orden que representa él y el papa león está orientada a la búsqueda de la unidad. “Nosotros somos hombres de comunión, hombres donde la unidad y el consenso son fundamentales”, señaló.
En ese contexto, describió a León XIV como un dirigente con una marcada capacidad para escuchar distintas posiciones antes de adoptar una determinación. “Robert Prevost es un hombre que escucha, de consenso”, afirmó.
Y agregó: “Cuando ve algo claro, él decide y no le tiembla el pulso. Es capaz de poner en diálogo a las distintas partes y sobre todo buscar. Hay distintas facetas, no solo existe una verdad, sino distintas caras a la hora de ver la realidad”.
Durante la entrevista, Gil Solórzano también presentó a León XIV como un hombre con una profunda experiencia misionera en América Latina, una región que marcó buena parte de su trayectoria eclesiástica antes de llegar al Vaticano.
“En el Perú conoció amó, y estuvo muy cerca de esa gente en la que se identifica. Cuando piensa en América Latina, piensa también en esa gente andina”.